Donde Santiago de Logisburgo se presenta al Torneo de las Cien Posadas.

Corrían tiempos de paz en la província de los montes de Logis. Los habitantes tenían una vida tranquila y adoraban acabar la jornada en la taberna del pueblo acompañados de un buen caldo espumoso que calmaba a guerreros, campesinos y maleantes.

El Reino de Algores acababa de perder el Maestro de víveres de la Corte. Murió repentinamente en una pelea de taberna. Eso hizo que las provisiones a las posadas llevaran retraso y los mercaderes expresaron su malestar al Rey Alonso.  

El Rey pospuso la decisión para después de la siesta, que es cuando tiene sus mejores ideas. Así que al día siguiente pronunció el siguiente veredicto:

– Por orden real convoco el Torneo de las Cien Posadas de Logisburgo. El vencedor será el nuevo Maestro de víveres de la Corte. Estas son las normas del Torneo:  

Misión 1
Torneo de las Cien Posadas
 
El ganador del torneo será quien consiga repartir más barriles en las posadas dentro del tiempo permitido.
  • Reparto de 100 barriles Se podrán cargar una hora antes de empezar el torneo
  • Máximo 5 carros Se le entregarán 5 carros tirados por caballos a cada participante.
  • Hora inicio:6h El torneo empieza con el primer canto de gallo en la plaza real.
  • Hora límite:12h Solo se podrán entregar barriles hasta la hora del Ángelus.
  • Color El color identificará los barriles para poder contabilizarlos.
  • Premio El vencedor será proclamado Maestro de Víveres de la Corte y recibirá un premio de 30 monedas de plata.
 
Participantes
 

En el mismo momento que el Rey anunciaba el Torneo, el Conde Rodrigo, que estaba presente en la sala anunció entre los presentes que sería un honor presentarse al Torneo. Sus caballos eran conocidos por ser los más rápidos del reino.

El Torneo llegó a oídos de un caballero del reino vecino, llamado Maximus, que tenía un negocio próspero de transportes portuarios.  

Santiago trabajaba en la tienda de la plaza que formaba parte del negocio familiar. Su familia trabajaba en una de las herrerías más antiguas de Logisburgo. Últimamente el negocio familiar estaba pasando una época difícil, sobretodo después de que muriera la madre de Santiago. Así que cuando oyó al pregonero anunciar el premio del Torneo se le iluminó el cielo. Esta era la oportunidad que estaba esperando para ayudar a su família.

Santiago es el héroe de estas aventuras. Aunque de origen humilde, su padre se encargó de que aprendiera a leer en el monasterio. Le gusta crear inventos y artilugios.

 
El Torneo
 

Y llegó el día del Torneo. Los 3 participantes se habían inscrito y habían recibido la lista de 100 posadas del reino.

Maximus, el transportista, había traído sus mejores carros para el día del Torneo. Y el Conde Rodrigo, que tenía los caballos más veloces del reino,  ya se había pronunciado ganador la noche antes en la taberna con sus amigos de codo alto.

Santiago pidió a Mapis, uno de sus amigos monjes con el que compartieron largas horas de estudio en su juventud, un mapa de la región con todos los caminos. Llamó a Andrés, uno de los campesinos, y le hizo marcar en el mapa donde se encontraban todas y cada una de las tabernas a las que visitaban a diario. Santiago pronto se dió cuenta de que Andrés conocía muy bien la ciudadela, pero fuera de las murallas estaba totalmente perdido. Por esa razón, Santiago tuvo que ir llamando a cada uno de los mozos hasta completar el mapa.

Y con los primeros rayos de sol, sonó el primer gallo en la plaza real. Un estruendo sonó en toda la ciudad. Eran las trompetas y los tambores anunciando el inicio del Torneo. Los logisburgueses congregados en la plaza vitorearon a los participantes mientras los conductores iniciaban la marcha.  

Desde lo alto de la torre real, los soldados daban noticia sobre la evolución del Torneo:

– Hay dos carros de Maximus parados cerca de la salida sur y oeste de la ciudad.

Al cabo de un rato llegó un jinete real anunciando el motivo de la demora:

– Los carros de Maximo son demasiado anchos. No han podido pasar por las puertas de la muralla. Tampoco pueden abastecer las posadas en el centro de la ciudad porque las calles son demasiado estrechas. Maximo ha anunciado su derrota y a iniciado el viaje de vuelta.

El Torneo seguía con 2 participantes: Rodrigo y Santiago.

Cuando se acercaban las 11h en el reloj solar de la plaza, uno de los soldados anunció:

–  Hay dos carros del Conde Rodrigo dando vueltas por el camino del bosque.

– Mis caballos son los mejores del reino –alardeó el Conde Rodrigo–. Seguro que mis hombres han terminado de repartir todas las posadas y se están tomando un merecido refrigerio.

Y así llegaron las 12h del mediodía y sonaron las campanas del campanario.

La multitud estaba expectante. El pregonero anunció que se estaba haciendo el recuento oficial de barriles en las posadas del reino.

Llegaron al cabo de unos 10 minutos los cinco carros de Santiago. En uno de ellos iba él mismo, en los otros sus hermanos.

– Miseñor Conde Rodrigo –anunció Santiago con preocupación–. Siento informarle que he visto a uno de sus hombres perdido por el bosque con cara de preocupación.

– No diga tonterías, plebeyo! He contratado a los mejores conductores de la ciudad. Y les avisé que si no salían victoriosos les cortaría una mano a cada uno!

 
El veredicto
 

– Quiero agradecer a todos los participantes su gran esfuerzo. – pronució el Rey Alonso ante la multitud congregada – Y, sin más demora, es el momento de anunciar los resultados del torneo:

  • Particiante 1: Maximo, el transportista, ha abandonado el torneo después de repartir sólamente 7 barriles.
  • Participante 2: El Conde Rodrigo ha conseguido repartir 65 barriles.
  • Participante 3: Santiago de Logisburgo, ha conseguido entregar los 100 barriles en todas las posadas.

– ¡No puede ser! ¡Qué deshonra!–exclamó Rodrigo entre las voces de sorpresa de la plaza.

– Así que, sin más dilación, proclamo vencedor a Santiago, el nuevo Maestro de Víveres real que recibirá 30 monedas de plata. Además, tenemos que descontar al Conde Rodrigo, el precio de los carros, propiedad del rey, por no devolverlos a tiempo.

Mientras Santiago se arrodillaba delante del Rey, le pareció ver por un instante, como la princesa Eleonora lo miraba. Se le quedó grabada la imagen de sus ojos llenos de belleza e inteligencia.

 
Continuará...
 
Solución Misión 1
Geolocalización y planificación
 
Santiago utilizó todos los libros que encontró en la biblioteca del monasterio. Luego diseñó un método para resolver la planificación de rutas.
 
  • Geolocalización: Algunas posadas en la lista tenían nombres antiguos, o las direcciones no eran exactas. Santiago tuvo que preguntar a las personas que conocían los lugares para completar el mapa.
  • Planificación: Con su método decidió cuál era el mejor camino para que las rutas de los cinco carros pudieran entregar más barriles en el mismo tiempo.

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Ejemplo de rutas con un almacén de inicio y final
Distribución circular de varias entregas con el mismo punto de inicio y final de los vehículos.

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Benet, monje e historiador